Ilustración de Francho Quílez en homenaje al cómic Batman y Capitán América. 8.7.09
5.7.09
BATMAN IN BARCELONA - DRAGON´S KNIGHT -

"Batman: Barcelona supone un hito en la historia de la edición de DC Comics en España. No solo es un ejemplo más de la excelente relación entre Planeta DeAgostini Cómics y DC, sino del éxito que está viviendo ahora mismo esta licencia en nuestro país. Un éxito que es capaz de llevar a cabo conjuntamente la creación de un cómic especial hecho expresamente para nosotros, con la salidad conjunta en tres países y la repercusión mediática que ello supone, no solo para el Caballero Oscuro, sino para el medio del cómic en general. De este éxito nos beneficiamos todos".
-David Hernado-
-David Hernado-

BARCELONA: LA NUEVA GOTHAM
En la industria del cómic, siempre se ha buscado una fórmula para llegar al lector de una forma rápida y eficiente, unas veces se encuentra y otras no, pero en el caso de Batman Barcelona, se puede decir que fue llegar y besar el santo, concretamente a San Jorge.
Resulta valiente e incluso romántico, el atreverse desde un lugar tan lejano y a la vez tan cercano como EEUU, a valerse de la leyenda de San Jorge y el dragón para convertirla en un ingrediente vital destinado a la mencionada fórmula..
Luego llega una de las herramientas más potentes del cómic, Batman, que ha resistido mas de medio siglo navegando en el mar del arte secuencial como pez en el agua, y se mueve con fluidez en el caldo de cultivo de la imaginación que es Barcelona. ¿Resultado? Un cómic perfecto.
No habría sido así de no ser por las manos que han domado a este caballo de batalla. El equipo formado por Mark Waid, Diego Olmos y Marta Martínez.
Mark nos trae una historia con lógica por los cuatro costados, fusionando dos mundos distintos de una forma impresionante. Desarrollando un argumento que mantiene la atención del lector de principio a fin.
Luego llega Diego, que nos conduce de forma magistral por los textos de Waid.
Trazos ágiles y seguros, composición de página dinámica. Encajando a la perfección con la definición de cómic dada por Scott Mc. Cloud, calificando el género como “ El Arte Invisible”, las páginas de Diego Olmos nos conducen por la historia sin darnos cuenta, llegando a igualar o incluso a superar la narrativa gráfica que nos encontramos mes a mes en los cómics usuales de Batman, en cuya serie, Diego merecería quedarse con creces, junto a Marta Martínez y su infográfica paleta de colores.
Si esta obra tiene un defecto, es tan solo que termina, que nos deja con el deseo de seguir leyendo otro estupendo trabajo de este equipo creativo, al que aplaudimos los fans del señor de la noche.
-Ángel Mª Martínez-


ENTREVISTA DAVID MACHO
-Como hemos podido leer en el libro, Batman viaja hasta Barcelona tras los pasos de Killer Croc ¿Qué otros elementos te hubiese gustado añadir a la historia?
Pues en realidad, ninguno. Es decir, sabía desde el principio el número de páginas con las que contaría la historia, lo que podía caber o no, y qué temas cabrían sin que parecieran metidos con calzador o para hacer una guía turística... Si la pregunta fuera, "¿te hubiera gustado que hubiera habido más espacio para contar una historia más compleja y detallada?", pues la respuesta es sí, claro, pero con 38 páginas, sinceramente, creo que ha quedado muy bien.
- ¿Qué localizaciones de Barcelona no pudieron entrar?
Misma respuesta. Hubo algunas elegidas desde el principio por cuestiones de que pegaran con el tema Sant Jordi / Dragon (casa batlló, o la celebración del propio día de Sant Jordi en el lugar posiblemente más representativo de Barcelona, Las Ramblas) la batcueva colocada en el MNAC por motivos obvios, y claro, la sagrada familia, estuvieron claros, como te decía, casi desde el principio... El último añadido fue, a sugerencia de Paloma Joga, arquitecta que nos ayudó bastante en temas de coherencia arquitectonica de la ciudad y referencias, el hospital de Sant Pau, que nos dio la localizacion perfecta para el primer enfrentamiento entre Batman y Croc, un escenario modernista lleno de luces y sombras perfectamente representativo de la ciudad. Hubo otros lugares que se manejaron para poner la batcueva, pero creo que el elegido al final fue el correcto.
- ¿Cómo viste el desarrollo de los acontecimientos hasta el momento de la presentación final?
Pues... con tranquilidad, porque como estoy chalado creo que era el único que me esperaba lo que ha ocurrido (o puede que porque no quisiera creer en un posible fracaso, eso lo dejo a la opinión de cada uno). La clave estuvo, sigo manteniendo, en que el secreto no se revelara hasta febrero, aunque la cosa llevara en marcha desde julio del 2008. Cuando se supo, nadie se lo esperaba, y claro, la unión de las palabras Batman y Barcelona creó un interés inusitado en la prensa generalista. Desde el primer anuncio, todo se redujo a ir racionando la información sobre el proyecto, muy poco a poco, para que no se perdiera el interés hasta su publicación, y creo que ha funcionado.Cualquier cosa que de más lectores al mundo del cómic, bienvenida sea, hablando claro, y si este proyecto contribuye a que eso ocurra, con eso ya me doy por satisfecho.
- ¿Qué ha sido para tí compartir un proyecto con un guionista del talento de Mark Waid?
Pues la constatación de que los más grandes autores son siempre los más humildes, y los que cuando no saben algo, en vez de inventárselo o utilizar su ego, se dejan asesorar. Mark es desde hace años un muy buen amigo mío y de mi esposa, y yo tenía muy claro que le quería como guionista de esta historia. Al margen de su humildad, su generosidad es a prueba de bombas, algo que Diego y Marta te repetirán si les preguntas, siempre con una palabra de ánimo, halagos y el mejor colaborador que un autor se pueda imaginar... En resumen, y por encima de un gran escritor, que lo es, Mark es una gran persona, y me siento muy afortunado de tenerle como amigo, y de que aceptara hacer este proyecto. De la calidad de su trabajo, sobra cualquier cosa que pueda decir, pues ya habla por sí mismo.
- Aparte de ser presentado en El Saló del Cómic de Barcelona y de manera simultánea en EE.UU, España e Italia, coincide con el 70 aniversario de la primera aparición del personaje, ¿crees que esto podría suponer un precedente para el cómic de Superhéroes?
Hummm, para que te voy a engañar... NO. Si este comic vendiera la intemerata en Estados Unidos, sí, porque eso provocaría una posible reorientación del mercado, está claro que los números mandan. Pero las ventas de Batman Barcelona allá han sido decentes, pero desde luego, no superventas, y eso hará que se vea como una curiosidad, un especial de Batman más con buenas críticas hasta el momento, pero nada que haga "temblar los cimientos de la industria"... Eso sí, mi idea de la globalidad en el cómic no me la va a quitar nadie, y que tengo más ideas para expandir esto y hacerlo aún más grande, en tamaño y repercusión, desde luego... Otra cosa es que se pueda.


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4.7.09
2.7.09
1.7.09
SUPERMAN, EL BLOG DEFINITIVO SOBRE EL HOMBRE DE ACERO

¿Quieres estar al día de todas las colecciones de Superman al mismo ritmo de publicación en los Estados Unidos?
Pues no te pierdas el Blog de resúmenes de supermanjaviolivares, en el que encontrarás mensualmente todos los resúmenes de Superman, Action Comics, World of New Krypton, Superman/Batman, Supergirl, y de cualquier otra colección en la que aparezca Superman como personaje o en la que el Hombre de Acero tenga un papel destacado.
Y periódicamente, también publicaremos reseñas de sagas antiguas, números unitarios, especiales, Elsewordls, crossovers... Todo esto y mucho más, en el Blog de resúmenes de supermanjaviolivares.
¡No te lo pierdas y hazte seguidor para conocer al momento todas las actualizaciones y estar al corriente de la marcha de tu personaje favorito!
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29.6.09
28.6.09
26.6.09
24.6.09
23.6.09
RAFA FONTERIZ EN EL 70 ANIVERSARIO DE BATMAN



El gran artista Rafa Fonteriz fue el invitado especial en la celebración del 70 aniversario de Batman, con su magistral estilo académico nos deleitó con bellísimas ilustraciones a todos los asistentes. Entre los dibujos realizados se pueden ver los dedicados a Anhell, Javi, Alejandro y Vicente.Recomendamos visitar http://rfonterizsketchblog.blogspot.com/
Si quieres colaborar con el Club Batman escribe a
club.batman@gmail.com
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22.6.09
CLUB BATMAN EN EL 70 ANIVERSARIO DEL PERSONAJE EN VALENCIA
Hola amigos,Os presentamos la primera foto del evento realizado en Valencia para conmemorar el 70 aniversario de la creación de Batman.
En la foto (de izqda. a derech.) podéis ver a :
Jorge González, Julia, Luis (el dire), Batman en persona, Javi y Angel Mª.
Como primicia no olvidéis visitar la primera crónica del evento en:
http://www.supermanjaviolivares.com/
En estos días os ofreceremos más...
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18.6.09
BATMAN: LA VIDA DEL HÉROE - 70 ANIVERSARIO
El 6 de abril de un año indeterminado. Ese día, o más bien habría que decir esa noche, Gotham City vio por primera vez la sombra de un murciélago gigante. No había pasado siquiera un mes desde que ese mismo animal, un murciélago, entró por una ventana de la Mansión Wayne y se posó sobre el busto del doctor Wayne, delante de un Bruce Wayne herido y confuso que, en ese momento, ve claro el camino a seguir. Y sólo tres días después, la existencia de este nuevo personaje llega a manos del Departamento de Policía de Gotham City. Así nos relata Frank Miller los primeros pasos de Batman en ‘Año Uno’, editado en 1987, casi cinco décadas después de que Bob Kane creara un universo nuevo y diferente, un personaje destinado a entrar e la Historia más dorada del noveno arte. Así descubrimos quién es Batman. O quizá habría que decir qué es Batman. Porque Batman no es una persona. Es un héroe, un icono, una leyenda.

Lo que se sabe de Batman siempre depende de la época de la que estemos hablando, aunque la base es siempre la misma: es un vigilante que lucha contra el crimen en su ciudad, Gotham City, para evitar que otros sufran la misma tragedia que vivió él, el asesinato de sus padres cuando era sólo un niño. El Batman de los años 40, 50 y 60 era un Batman público, casi un funcionario más, un colaborador de la Policía de Gotham y un personaje que no rehuía las cámaras ni la publicidad. Ese Batman era un modelo social, de la misma forma que lo era (y es) Superman. Con los años 70, 80 y 90 volvió un Batman más oscuro, más misterioso y más desconocido para el público en general, como el de sus primeros días. Y con el nuevo siglo, Batman se convierte casi en una leyenda urbana. ¿Existe? Sólo quien le necesita y quien merece su castigo lo sabe en realidad.
Batman siempre ha parecido un solitario, pero nada más lejos de la realidad. Lo que siempre ha tenido en su cruzada ha sido precisamente compañía, casi desde el comienzo de su carrera. Robin llegó, para los lectores, en 1940, y dentro del universo en el que vive el personaje, en su tercer año de carrera (así se cuenta en la miniserie ‘Ano Tres’). Bruce Wayne acoge a Dick Grayson tras ver el pequeño acróbata circense el asesinato de sus padres durante una actuación. Parece que es el millonario filántropo quien está haciendo una buena acción, pero en realidad es Batman quien ha encontrado su primer gran ayudante. Robin había nacido y durante 70 años ha sido quien ha dado humanidad a Batman. Bruce Wayne tenía a Alfred, al propio Dick, a Vicky Vale, a Selina Kyle, a Talia. Pero Batman siempre tuvo a Robin.
Batman siempre ha parecido un solitario, pero nada más lejos de la realidad. Lo que siempre ha tenido en su cruzada ha sido precisamente compañía, casi desde el comienzo de su carrera. Robin llegó, para los lectores, en 1940, y dentro del universo en el que vive el personaje, en su tercer año de carrera (así se cuenta en la miniserie ‘Ano Tres’). Bruce Wayne acoge a Dick Grayson tras ver el pequeño acróbata circense el asesinato de sus padres durante una actuación. Parece que es el millonario filántropo quien está haciendo una buena acción, pero en realidad es Batman quien ha encontrado su primer gran ayudante. Robin había nacido y durante 70 años ha sido quien ha dado humanidad a Batman. Bruce Wayne tenía a Alfred, al propio Dick, a Vicky Vale, a Selina Kyle, a Talia. Pero Batman siempre tuvo a Robin.

Con la mayoría de edad de Dick, Batman se quedó sin Robin, pero por poco tiempo. Jasón Todd, un joven huérfano y problemático, trató de robar las ruedas del Batmóvil. Y fue descubierto por el dueño del emblemático vehículo Batman ve en él potencial para ser el segundo Chico Maravilla. Su carrera fue breve, puesto que fue asesinado por el Joker (en ‘Una muerte en la familia’). Batman atravesó entonces sus peores momentos. Su carácter se agrió más, sus luchas eran cada vez más descuidadas e irresponsables, la ira menguaba las habilidades del mejor detective del mundo. Hasta que apareció el tercer Robin, un joven llamado Tim Drake que había conseguido averiguar que Dick Grayson era Nightwing y fue Robin y, a partir de ahí, que Bruce Wayne se ocultaba tras la máscara de Batman. Eso le dio legitimidad para vestir el uniforme. Y a Batman el compañero que nunca perdió.
Aunque el playboy mujeriego es Bruce Wayne y aunque Batman sabe que quien esté cerca siempre vivirá en el filo de la navaja, el héroe también ha tenido sus romances, romances siempre relacionados con su actividad como vigilante. Quizá el gran amor de Batman sea Talia, la hija de Ra’s Al Ghul. De hecho, es el amor de la joven lo que lleva a Ra’s a probar las habilidades del Caballero Oscuro y decidir finalmente que es el único hombre digno de pedir su mano y heredar su imperio. Talia y Batman tienen un hijo, Damian, criado a la sombra de la Liga de Asesinos. Catwoman y Batman siempre desprendieron sexualidad y durante muchos años estuvieron cerca de ser algo más que enemigos o compañeros, hasta el punto de que en la Tierra-2 del Universo DC llegaron a casarse. ¿Batgirl? Sólo en algunas encarnaciones como la serie de animación de los años 90, ya que en el mundo del cómic la historia sentimental que protagoniza Barbara Gordon es con Dick Grayson.
Batman fue uno de los miembros fundadores de la Liga de la Justicia, que debutó en el número 28 de ‘The Brave and the Bold’, publicado en 1960. No se narraba ahí el origen del equipo, pero sí se anunciaba que “los grandes héroes de nuestro tiempo se unían para combatir a todos los enemigos de la humanidad”. Y Batman, claro, tenía que estar ahí. Con el paso del tiempo, y según iban alcanzando más seriedad las historias y profundidad los personajes, se vio que las relaciones del Caballero Oscuro con la Liga eran más o menos distantes. Batman era miembro de la Liga de la Justicia y allí estaba cuando su concurso era imprescindible, pero Gotham y sus asuntos propios tenían prioridad. Esa particular relación quedó plasmada a la perfección en la serie animada de ‘La Liga de la Justicia’ de los años 90.
Aunque el playboy mujeriego es Bruce Wayne y aunque Batman sabe que quien esté cerca siempre vivirá en el filo de la navaja, el héroe también ha tenido sus romances, romances siempre relacionados con su actividad como vigilante. Quizá el gran amor de Batman sea Talia, la hija de Ra’s Al Ghul. De hecho, es el amor de la joven lo que lleva a Ra’s a probar las habilidades del Caballero Oscuro y decidir finalmente que es el único hombre digno de pedir su mano y heredar su imperio. Talia y Batman tienen un hijo, Damian, criado a la sombra de la Liga de Asesinos. Catwoman y Batman siempre desprendieron sexualidad y durante muchos años estuvieron cerca de ser algo más que enemigos o compañeros, hasta el punto de que en la Tierra-2 del Universo DC llegaron a casarse. ¿Batgirl? Sólo en algunas encarnaciones como la serie de animación de los años 90, ya que en el mundo del cómic la historia sentimental que protagoniza Barbara Gordon es con Dick Grayson.
Batman fue uno de los miembros fundadores de la Liga de la Justicia, que debutó en el número 28 de ‘The Brave and the Bold’, publicado en 1960. No se narraba ahí el origen del equipo, pero sí se anunciaba que “los grandes héroes de nuestro tiempo se unían para combatir a todos los enemigos de la humanidad”. Y Batman, claro, tenía que estar ahí. Con el paso del tiempo, y según iban alcanzando más seriedad las historias y profundidad los personajes, se vio que las relaciones del Caballero Oscuro con la Liga eran más o menos distantes. Batman era miembro de la Liga de la Justicia y allí estaba cuando su concurso era imprescindible, pero Gotham y sus asuntos propios tenían prioridad. Esa particular relación quedó plasmada a la perfección en la serie animada de ‘La Liga de la Justicia’ de los años 90.

Según iban creciendo los problemas de Batman con la Liga y el distanciamiento fue mayor, el Señor de la Noche optó por crear un nuevo grupo que siguiera con mayor fidelidad sus premisas, los Outsiders. El debut del grupo, curiosamente, se produjo en la misma colección, ‘The Brave and the Bold’, en su número 200. En él, y tras solucionar el caso que se les presenta, Gordon le pregunta a Batman si sus acompañantes son miembros de la Liga. “No, comisario, y tampoco lo soy yo. Ya no. Se... Nos hacemos llamar los Outsiders”, le responde el protector de Gotham. Su liderazgo del grupo duró 32 números de su propia colección mensual (‘Batman y los Outsiders’), aunque más adelanto hubo ocasiones en que se cruzaron de nuevo los caminos de Batman y de los Outsiders.
Con ser importantes estos lazos, con quien siempre ha mantenido Batman una relación especial es con Superman. Ambos son los dos primeros superhéroes del siglo XX, ambos son iconos del Universo DC y de la cultura norteamericana contemporánea. Y en la historia narrada en las viñetas, ambos son amigos. De una manera muy especial, pero amigos. Si no lo fueran, ¿habría confiado Superman a Batman un trozo de kryptonita como medio para destruirle en el caso de que perdiera el control algún día? Cuando un terremoto destruyó Gotham (en la saga ‘Cataclismo’), Superman apareció para echar una mano al Caballero Oscuro, cuando el Hombre de Acero se casó fue Batman quien hizo gestiones con la Liga de la Justicia para que Metrópolis estuviera bien vigilada en su ausencia. Y así siempre. A pesar de ser tan distintos como la noche y el día, hoy cuentan con una colección conjunta, heredera de ‘World’s finest’ (¿hay mejor título para esa colección que ‘Los mejores del mundo’?), que se editó entre 1941 y 1986.
Los lectores saben sobradamente que Batman es Bruce Wayne. Pero no siempre ha sido él el hombre bajo la capucha. Quizá el cambio más radical en la vida del protector de Gotham se produjo cuando Wayne tuvo que renunciar al manto del murciélago. Bane le había destrozado la espalda (en la saga ‘Knightfall’), pero Batman debía seguir adelante para evitar que Gotham quedara sumida en el caos. El elegido fue Jean Paul Valley, conocido como Azrael, un joven físicamente preparado para el papel pero con serios problemas psicológicos que le incapacitaban para recoger el pesado legado del mejor detective del mundo. Y esos problemas llevaron a Jean Paul a quebrar la norma más importante que rige la existencia de Batman: el carácter sagrado de la vida humana. Azrael, con una nueva armadura, dejó morir a un villano, Matadero, sin mover un dedo. Tras conocer estos hechos, Bruce Wayne reclamó de nuevo el manto del murciélago, derrotó a su confundido pupilo y se marchó de forma temporal de Gotham, dejando un nuevo heredero para proteger su ciudad.
Con ser importantes estos lazos, con quien siempre ha mantenido Batman una relación especial es con Superman. Ambos son los dos primeros superhéroes del siglo XX, ambos son iconos del Universo DC y de la cultura norteamericana contemporánea. Y en la historia narrada en las viñetas, ambos son amigos. De una manera muy especial, pero amigos. Si no lo fueran, ¿habría confiado Superman a Batman un trozo de kryptonita como medio para destruirle en el caso de que perdiera el control algún día? Cuando un terremoto destruyó Gotham (en la saga ‘Cataclismo’), Superman apareció para echar una mano al Caballero Oscuro, cuando el Hombre de Acero se casó fue Batman quien hizo gestiones con la Liga de la Justicia para que Metrópolis estuviera bien vigilada en su ausencia. Y así siempre. A pesar de ser tan distintos como la noche y el día, hoy cuentan con una colección conjunta, heredera de ‘World’s finest’ (¿hay mejor título para esa colección que ‘Los mejores del mundo’?), que se editó entre 1941 y 1986.
Los lectores saben sobradamente que Batman es Bruce Wayne. Pero no siempre ha sido él el hombre bajo la capucha. Quizá el cambio más radical en la vida del protector de Gotham se produjo cuando Wayne tuvo que renunciar al manto del murciélago. Bane le había destrozado la espalda (en la saga ‘Knightfall’), pero Batman debía seguir adelante para evitar que Gotham quedara sumida en el caos. El elegido fue Jean Paul Valley, conocido como Azrael, un joven físicamente preparado para el papel pero con serios problemas psicológicos que le incapacitaban para recoger el pesado legado del mejor detective del mundo. Y esos problemas llevaron a Jean Paul a quebrar la norma más importante que rige la existencia de Batman: el carácter sagrado de la vida humana. Azrael, con una nueva armadura, dejó morir a un villano, Matadero, sin mover un dedo. Tras conocer estos hechos, Bruce Wayne reclamó de nuevo el manto del murciélago, derrotó a su confundido pupilo y se marchó de forma temporal de Gotham, dejando un nuevo heredero para proteger su ciudad.

Esta vez sí, Dick Grayson se convirtió en Batman, el paso natural y para el que había sido adiestrado años atrás. El suyo fue un Batman más dialogante que el de Bruce Wayne, más humano, menos poderoso, pero igualmente noble. De tal palo, tal astilla. El relevo en el manto del murciélago y, sobre todo, la etapa de Jean Paul como Batman provocó la mayor quiebra en la relación entre el Señor de la Noche y el mejor amigo que jamás ha tenido: Jim Gordon (el nacimiento de esa amistad se vio en ‘Año Uno’). Para el comisario de Gotham pronto se hizo obvio que era otro hombre el que vestía el disfraz, y se sintió dolido por la falta de confianza que demostró el auténtico Batman en él. Bruce Wayne tuvo que recomponer esa relación cuando regresó a su carrera como vigilante. Y lo logró. Porque una amistad como esa, por muchos altibajos que tenga, no es fácil de romper.
Tras retirarse Gordon, la relación de Batman con la Policía de Gotham no fue tan fluida, y llegó a su momento más oscuro con el sustituto de Gortdon, el comisario Akins, que incluso llegó a destruir la Batseñal. Los agentes de la Ley perdieron toda la confianza en Batman tras los hechos narrados en la saga ‘Juegos de guerra’. “El murciélago nos ha vendido bien esta vez. Ha puesto en peligro nuestras vidas y la de todo buen ciudadano de Gotham. Así que desde ahora se acabaron las balas de goma. Si veis a alguien con máscara, disparad a matar”, proclama Akins. El regreso de Gordon a la Comisaría de Policía, como se ve ‘Un año después’, devuelve la Batseñal a su azotea. Batman vuelve a ser aliado de la Ley. “Me alegro de que hayas vuelto”, le dice Gordon. “Yo podría decir lo mismo”, le responde Batman. La amistad sigue tan intensa como el primer día.
Casi desde el principio de su carrera, Batman tuvo otro aliado en el entramado legal de Gotham: Harvey Dent, el fiscal del distrito. Ese pasado como amigos es lo que da una dimensión aún más trágica a uno de los villanos esenciales de Batman, Dos Caras. ‘El largo Halloween’ detalla esa relación, sobre el nacimiento de una esperanza para Gotham (la unión de Gordon, Dent y Batman para acabar con el reino criminal de Carmine Falcone) y su progresiva caída, la de la personalidad de Harvey Dent en la de Dos Caras. “¿Valió la pena?”, se llega a preguntar Batman ante Gordon tras detener por primera vez al villano. Miles de cómics han explorado esa dramática relación entre el héroe y su enemigo. La película ‘El Caballero Oscuro’ también la exploró con enorme interés.
Aunque las sombras son el hábitat natural del protector de Gotham, quienes le han visto siempre han contemplado un aspecto similar. El traje de Batman ha permanecido más o menos inalterable durante sus 70 años de vida: de color gris, con capucha, capa, botas y guantes azules (la tonalidad de ese azul fue aclarándose desde el negro inicial), un cinturón amarillo y un murciélago de color negro como símbolo en el pecho. Ya en sus primeros años de vida, los guantes incorporaron los pinchos característicos. No hubo grandes cambios hasta los años 60. El ‘new look’ del personaje, además de un tono diferente y mucho más ligero en las historias, incorporó un óvalo amarillo en torno al murciélago del pecho. El uniforme siempre había sido de tela, pero a partir de los años 80 fue incorporando mayor protección. Un signo de que los tiempos iban cambiando y los criminales, y no sólo los supervillanos, incorporaban tecnología cada vez más avanzada a sus arsenales.
Para encontrar un cambio radical en el traje de Batman hay que llegar a los años 90, a la sustitución de Bruce Wayne por Jean Paul Valley. El ‘sistema’ que la Orden de San Dumás le inculcó para convertirse en el ángel vengador Azrael le llevó a descartar el viejo uniforme de Batman y crear una armadura de combate que pasó por tres estadios diferentes en muy poco tiempo. Los guantes se convirtieron en garras, la capucha en un casco y el material antibalas en una protección más poderosa. El regreso de Wayne transformó también el traje, volviendo a la forma originaria pero pasando a ser totalmente negro, con el óvalo amarillo en torno al murciélago. Pero poco después recuperó sus colores tradicionales, aunque con tonalidades oscuras, por lo que también desapareció el amarillo.
Tras retirarse Gordon, la relación de Batman con la Policía de Gotham no fue tan fluida, y llegó a su momento más oscuro con el sustituto de Gortdon, el comisario Akins, que incluso llegó a destruir la Batseñal. Los agentes de la Ley perdieron toda la confianza en Batman tras los hechos narrados en la saga ‘Juegos de guerra’. “El murciélago nos ha vendido bien esta vez. Ha puesto en peligro nuestras vidas y la de todo buen ciudadano de Gotham. Así que desde ahora se acabaron las balas de goma. Si veis a alguien con máscara, disparad a matar”, proclama Akins. El regreso de Gordon a la Comisaría de Policía, como se ve ‘Un año después’, devuelve la Batseñal a su azotea. Batman vuelve a ser aliado de la Ley. “Me alegro de que hayas vuelto”, le dice Gordon. “Yo podría decir lo mismo”, le responde Batman. La amistad sigue tan intensa como el primer día.
Casi desde el principio de su carrera, Batman tuvo otro aliado en el entramado legal de Gotham: Harvey Dent, el fiscal del distrito. Ese pasado como amigos es lo que da una dimensión aún más trágica a uno de los villanos esenciales de Batman, Dos Caras. ‘El largo Halloween’ detalla esa relación, sobre el nacimiento de una esperanza para Gotham (la unión de Gordon, Dent y Batman para acabar con el reino criminal de Carmine Falcone) y su progresiva caída, la de la personalidad de Harvey Dent en la de Dos Caras. “¿Valió la pena?”, se llega a preguntar Batman ante Gordon tras detener por primera vez al villano. Miles de cómics han explorado esa dramática relación entre el héroe y su enemigo. La película ‘El Caballero Oscuro’ también la exploró con enorme interés.
Aunque las sombras son el hábitat natural del protector de Gotham, quienes le han visto siempre han contemplado un aspecto similar. El traje de Batman ha permanecido más o menos inalterable durante sus 70 años de vida: de color gris, con capucha, capa, botas y guantes azules (la tonalidad de ese azul fue aclarándose desde el negro inicial), un cinturón amarillo y un murciélago de color negro como símbolo en el pecho. Ya en sus primeros años de vida, los guantes incorporaron los pinchos característicos. No hubo grandes cambios hasta los años 60. El ‘new look’ del personaje, además de un tono diferente y mucho más ligero en las historias, incorporó un óvalo amarillo en torno al murciélago del pecho. El uniforme siempre había sido de tela, pero a partir de los años 80 fue incorporando mayor protección. Un signo de que los tiempos iban cambiando y los criminales, y no sólo los supervillanos, incorporaban tecnología cada vez más avanzada a sus arsenales.
Para encontrar un cambio radical en el traje de Batman hay que llegar a los años 90, a la sustitución de Bruce Wayne por Jean Paul Valley. El ‘sistema’ que la Orden de San Dumás le inculcó para convertirse en el ángel vengador Azrael le llevó a descartar el viejo uniforme de Batman y crear una armadura de combate que pasó por tres estadios diferentes en muy poco tiempo. Los guantes se convirtieron en garras, la capucha en un casco y el material antibalas en una protección más poderosa. El regreso de Wayne transformó también el traje, volviendo a la forma originaria pero pasando a ser totalmente negro, con el óvalo amarillo en torno al murciélago. Pero poco después recuperó sus colores tradicionales, aunque con tonalidades oscuras, por lo que también desapareció el amarillo.

Si Bruce Wayne desarrolla su actividad en la Mansión Wayne, Batman trabaja bajo la vivienda, en la Batcueva. Allí reúne todo el equipamiento necesario para luchar contra el crimen, desde su ordenados a un completo laboratorio, pasando por todos los vehículos que ha utilizado (fundamentalmente el Batmóvil). Wayne descubrió la cueva bajo la Mansión cuando apenas tenía cuatro años, al caer por un pozo en los terrenos de la familia. Su padre le ayudó a salir de la cueva, que estaba repleta de murciélagos. Cuando encauzó su vida a la lucha contra el crimen, Bruce recordó la existencia de la cueva y decidió, con la ayuda de Alfred, convertirla en su cuartel general. En la Batcueva hay también una zona dedicada a trofeos y recuerdos que ilustran a la perfección la carrera de Batman. Junto a ellos está siempre el traje del segundo Robin.
Quizá algunos piensen que la vida de Batman se podría resumir en sus enfrentamientos con el Joker, Ra’s Al Ghul, el Pingüino, el Acertijo, Hiedra Venenosa, Bane o Silencio. En sus luchas contra las mafias de Gotham. En la plasmación de una promesa hecha por un niño a sus padres asesinados. Y quizá sea así. Pero la vida de Batman ha dado ya para 70 años de historias, decenas de colecciones y miniseries diferentes y multitud de adaptaciones televisivas y cinematográficas. Y es que parece imposible resumir la vida de Batman en unas pocas líneas, más allá de unos trazos básicos que despierten la curiosidad de los lectores por conocer más sobre una leyenda universal y, sobre todo, inmortal.
Juan Rodríguez Millán
Quizá algunos piensen que la vida de Batman se podría resumir en sus enfrentamientos con el Joker, Ra’s Al Ghul, el Pingüino, el Acertijo, Hiedra Venenosa, Bane o Silencio. En sus luchas contra las mafias de Gotham. En la plasmación de una promesa hecha por un niño a sus padres asesinados. Y quizá sea así. Pero la vida de Batman ha dado ya para 70 años de historias, decenas de colecciones y miniseries diferentes y multitud de adaptaciones televisivas y cinematográficas. Y es que parece imposible resumir la vida de Batman en unas pocas líneas, más allá de unos trazos básicos que despierten la curiosidad de los lectores por conocer más sobre una leyenda universal y, sobre todo, inmortal.
Juan Rodríguez Millán
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17.6.09
MIKE SGIER EN CLUB BATMAN
Ilustración original del artista Mike Sgier dedicada al club. Nuestro agradecimiento al autor.http://www.msgierillustration.com
15.6.09
CADÁVERES FELICES Y PECES SONRIENTES: EL JOKER PRE-CRISIS (1940-1986)
En 1940, va a salir a la luz el número 1 de la serie de Batman, el nuevo personaje que ha causado sensación en la serie Detective Comics. Para dar lustre al acontecimiento, los responsables se lanzan a crear enemigos realmente especiales que contribuyan a enriquecer el fantástico universo del Señor de la Noche. El éxito va a ser tal que, en la primera de las historias incluidas, aparecerá el que más tarde llegará a convertirse en el villano más popular del mundo del comic.
El éxito no fue casual, y es que Bill Finger, Bob Kane y Jerry Robinson van a trazar un plan maestro para proporcionar a Batman el enemigo que se merece. La idea principal es dar vida a un criminal bromista y sádico, representante de la locura y el caos; en un perfecto contrapunto a todo lo que simboliza el Hombre Murciélago. Va a nacer el Joker. Esta primera historia sienta cátedra, dejando establecidos los principales elementos que convertirán al personaje en un icono imprescindible del mundo del comic. El lector puede percibir la angustia que despierta una mente enfermiza que goza de un disfrute sádico con el sufrimiento de sus víctimas. Una maldad inquietante, sin concesiones, que mata dejando una espeluznante sonrisa cadavérica y deforme. La manera en que anticipa la muerte de su objetivo, que se logra a pesar de las muchas prevenciones policiales, da idea del nivel de este nuevo villano psicópata que va a poner a prueba el temple y habilidades del Señor de la Noche. Por fin Batman ha encontrado un antagonista a su altura. Todos los implicados sienten que algo realmente especial está ocurriendo, y es así como el Joker se convierte en el primer villano recurrente de la historia de Batman. Aunque en principio Bill Finger pretendía matarlo al final de la cuarta historia del Batman 1, el editor Whitney Ellsworth le insta a dejarlo vivo. Ellsworth comprende el gran potencial que encierra el personaje y que lo hace idóneo para muchas historias más, percibiendo la condición icónica del malvado, el primer y más ilustre representante de la en el futuro extensísima galería de villanos.

Las disputas en torno a la creación del personaje son variadas, la principal entre Bob Kane y Jerry Robinson, que citan diferentes fuentes de inspiración determinantes en el proceso. Sin embargo, se acepta que se trata de una idea común a los talentos de Kane, Robinson y el guionista Bill Finger; influenciados por muy diversas fuentes en un momento de auténtico torrente creativo. Especial relevancia tendrá el film El Hombre que Ríe, basado en la novela homónima de Víctor Hugo, de donde Kane recuerda al actor Conrad Veidt luciendo una horrible sonrisa deforme. Robinson aportaría la idea del comodín de los naipes como base para el diseño del asesino sonriente.
El nuevo antagonista causa verdadera sensación entre los lectores y no tarda en volver a aparecer en Batman 4. En Detective Comics 44, de 1942, Bill Finger acentúa el tono oscuro de las historias dejando al Joker a merced de la silla eléctrica. Sin embargo, es obvio que el personaje debe vivir para luchar otro día, de manera que usará una especie de medicamentos para escapar. Se da origen así a otro de los rasgos característicos futuros del villano: su facilidad para escapar de la muerte cuando parece imposible.
En 1944, podremos presenciar otro acontecimiento histórico de los comics del Caballero Oscuro, cuando en Batman 25 se produce la primera alianza entre dos supervillanos, con Joker y el Pingüino como protagonistas. La historia se titula Knights of Knavery (algo así como “Caballeros de la Villanía”) y Jerry Robinson se encarga una vez más del dibujo, siendo él quien definirá el aspecto del Joker durante sus primeros años y dejará establecidas las bases de la apariencia general del personaje. Al guión se nota la ausencia de Bill Finger y la tendencia progresiva a la dulcificación de las historias. El Joker ya no muestra su sadismo enfermizo, sino que se enzarza en una hilarante rivalidad con el Pingüino por el título de mejor villano, circunstancia que aprovechan Batman y Robin para infringir a ambos una humillante derrota.

El siguiente relato imprescindible dentro de la historia del Joker se publicará en 1951, en Detective Comics 168, con el título de The Man behind the Red Hood (“El Hombre bajo la Capucha Roja”). Bill Finger revela aquí el origen del villano, quien al principio actuaba como el criminal Capucha Roja, hasta que cayó accidentalmente en una cuba de productos químicos que blanquearon su piel y le otorgaron su horrenda sonrisa; suponiendo todo ello un grave impacto psicológico que dio lugar a su desatada locura. La mayoría de aficionados coincidirán en lo desafortunado de la historia, pues el hecho de que la locura del Joker haya sobrevenido por causa accidental le convierte en uno más, en un malvado muy similar a muchos otros. Uno de los rasgos que hacía único a este villano era la falta de un origen definido, que le hacía configurarse como el mal en estado puro, como el representante del caos sin motivo que suponía la perfecta antítesis para Batman. Con esta historia se pierde una de las cualidades que convertían al personaje en un icono diferenciado del resto.
Los años pasan y los primeros años de la década de los cincuenta ven brillar a Dick Sprang como uno de los grandes autores que van a configurar el surrealista universo del Señor de la Noche de aquellos tiempos. De entre sus múltiples comics destaca Los Millones del Joker, una disparatada historia en que el villano debe enfrentarse a Batman y al servicio de recaudación de impuestos, que le reclama varios pagos. El relato puede tomarse como una original referencia al mafioso de la vida real Al Capone, que tras cometer horribles crímenes, acabó en la cárcel acusado de evasión de impuestos.
Y será en esta época cuando Joker y Batman conozcan a un enemigo común, que no vive en las viñetas sino en el mundo real: el psiquiatra Frederic Wertham. Un estudio del doctor, de gran influencia en el gobierno americano, concluye que los comics son responsables de muchas alteraciones en el comportamiento adolescente. Así, el género sufrirá grandes cambios, y en el caso de Batman, sus historias se infantilizan hasta llegar a niveles ridículos e inconcebibles. Los villanos habituales son considerados demasiado oscuros y retorcidos, de manera que pasarán varios años sin que Joker vuelva a aparecer por las viñetas. Hasta principios de los años sesenta no podrá volverse a ver al villano, que regresa de la mano de Sheldon Moldoff, dibujante que establece un record de permanencia en las series del Caballero Oscuro al encargarse de Batman y Detective Comics durante casi diez años de manera continuada. Es el periodo de las historias más bizarras e infantiloides de Batman en el comic. Algunos relatos curiosos son el ambientado en una realidad alternativa en que Batman y su hijo Robin se enfrentan al hijo del Joker (Batman 145) u otro en que un jurado de Jokers decide el destino de Batman (Batman 163).
Los años pasan y los primeros años de la década de los cincuenta ven brillar a Dick Sprang como uno de los grandes autores que van a configurar el surrealista universo del Señor de la Noche de aquellos tiempos. De entre sus múltiples comics destaca Los Millones del Joker, una disparatada historia en que el villano debe enfrentarse a Batman y al servicio de recaudación de impuestos, que le reclama varios pagos. El relato puede tomarse como una original referencia al mafioso de la vida real Al Capone, que tras cometer horribles crímenes, acabó en la cárcel acusado de evasión de impuestos.
Y será en esta época cuando Joker y Batman conozcan a un enemigo común, que no vive en las viñetas sino en el mundo real: el psiquiatra Frederic Wertham. Un estudio del doctor, de gran influencia en el gobierno americano, concluye que los comics son responsables de muchas alteraciones en el comportamiento adolescente. Así, el género sufrirá grandes cambios, y en el caso de Batman, sus historias se infantilizan hasta llegar a niveles ridículos e inconcebibles. Los villanos habituales son considerados demasiado oscuros y retorcidos, de manera que pasarán varios años sin que Joker vuelva a aparecer por las viñetas. Hasta principios de los años sesenta no podrá volverse a ver al villano, que regresa de la mano de Sheldon Moldoff, dibujante que establece un record de permanencia en las series del Caballero Oscuro al encargarse de Batman y Detective Comics durante casi diez años de manera continuada. Es el periodo de las historias más bizarras e infantiloides de Batman en el comic. Algunos relatos curiosos son el ambientado en una realidad alternativa en que Batman y su hijo Robin se enfrentan al hijo del Joker (Batman 145) u otro en que un jurado de Jokers decide el destino de Batman (Batman 163).

Es necesario esperar a la década de los setenta para ser testigos de una nueva época de esplendor para el Señor de la Noche, con el renacimiento oscuro que esperaban todos los aficionados. Denny O´Neil y Neal Adams nos ofrecen esta más que necesaria renovación, y es evidente que no dejarán escapar la oportunidad de tratar con el mejor villano de todos: el Joker. En Batman 251, el dúo nos sorprende con “¡Las cinco venganzas del Joker!”, donde el malvado vuelve a ser el que era. Un fantasma sonriente y despiadado recorre Gotham, y disfruta sembrando el caos, recreándose en la violencia. La crueldad del Joker remite a la de sus mejores tiempos, buscando ahora vengarse de los antiguos miembros de su banda que le habían traicionado, exhibiendo en el proceso una locura desatada en todo su esplendor. La historia acaba mostrándonos la típica creatividad del Joker en sus consabidas trampas para Batman. En esta ocasión, el Murciélago se ve envuelto en una angustiosa escena en la que debe escapar de un tanque de agua en el que se halla encerrado junto a un mortal tiburón.
Precisamente, los años setenta suponen un punto de máxima popularidad para el Joker, que se convierte en el primer villano del Universo DC en disponer de una serie regular propia. La experiencia durará nueve números durante 1975 y 1976, y se verá lastrada por las limitaciones impuestas por el entonces todopoderoso Comics Code, el código moral de los comics que establece aquí que Joker ha de ser detenido al final de cada episodio. Los encargados son nombres de prestigio de esa época del comic, como el notable dibujante español José Luis García López, Irv Norvick o el mismo Denny O´Neil. En las historias, Joker no se enfrenta necesariamente a Batman, siendo especialmente memorable el nº3, en que es el no menos esquizofrénico Creeper quien planta cara al Joker, en un relato que desborda locura.

Si mítico es el equipo creativo O´Neil-Adams, no lo es menos el dúo formado por el guionista Steve Englehart y el dibujante Marshall Rogers. En su corta pero intensísima etapa en Detective Comics (núms. 469-476, de 1977), nos presentarán lo que muchos aficionados llaman “el Batman definitivo”. Si bien puede discutirse la condición de definitiva de esa versión de Batman, no es posible hacerlo con la interpretación del Joker mostrada aquí. Se presenta al Joker definitivo, al menos en su aspecto gráfico. El diseño del villano toma lo mejor de las caracterizaciones anteriores para dar forma a una versión que supondrá el punto de referencia en la mente de todos los aficionados. A nivel argumental, todo lo mejor del personaje se encuentra también en esta nueva versión. Su nuevo plan es delirante como pocos: envenena las aguas de la bahía de Gotham con su gas de la risa, para que los peces muestren su misma mueca diabólica sonriente y así cobrar derechos de autor. Los responsables de que ello no sea posible quedan amenazados de muerte, de manera muy similar a lo visto en el mítico Batman#1.
Se establece además una crucial reflexión sobre el binomio Batman-Joker, según la cual el villano necesita de su némesis para disponer de un adversario a su altura. Batman es el necesario desafío que le induce a afilar su demente creatividad hasta niveles cada vez más sofisticados, en un intento por complacer su esquizofrénico ego criminal como Príncipe Payaso del Crimen. Todo queda perfectamente resumido en una frase para la eternidad: “¡El Joker debe tener a Batman!... ¡No! ¡El Joker merece a Batman!” Esta aproximación a la relación entre los dos personajes cala hondo en muchos autores que la usarán en futuras grandes historias sobre el personaje. La saga de Englehart y Rogers culmina con la típica escena de lucha entre los dos archienemigos, mostrando el canónico desenlace en que aparentemente Joker muere, despareciendo sin dejar rastro.

En 1986, Frank Miller cambiará para siempre el mundo del comic con su obra maestra Dark Knight Returns. El genial autor hace crecer al género superheroico creando una historia madura, con personajes con un perfil psicológico complejo y de una crudeza real y sin concesiones. De acuerdo al tono transgresor y extremo de la historia, todos los elementos que caracterizan al Joker van a ser llevados al límite. Esta vez, su maldad va a revelar una crudeza real y sin concesiones, que hace que Batman llegue a culpabilizarse por haberle dejado vivir. Dentro del complejo perfil psicológico que se otorga a cada personaje, va a quedar definida la enfermiza fijación del Joker por Batman, intentando siempre poner a prueba su resistencia psicológica. Con la nueva caracterización del villano como homosexual, la obsesión por su enemigo alcanzará cotas nunca vistas, con una pelea final brutal y descarnada que termina en el Túnel del Amor de un sórdido parque de atracciones. Miller concibe a Joker como una vieja leyenda criminal ya acabada y desvencijada, que busca dar un golpe de efecto definitivo para reafirmar así su enorme ego. Este es un factor determinante en el hecho de que el grado de crueldad y sadismo del Joker se vea precipitado a un nivel límite.
Antes de la llegada de las Crisis en Tierras Infinitas, el Joker se ha convertido ya por derecho propio en el indiscutiblemente mejor villano del mundo del comic. Finger, Kane, Robinson, Sprang, O´Neil, Adams, Englehart, Rogers, Miller... son muchos los nombres ilustres que han contribuido a forjar una leyenda. Pero lo que probablemente ninguno de ellos llegara a intuir es que el mito es tan grande que su trabajo no representaba mucho más que el establecimiento de las bases de un concepto genial. Lo mejor aún estaba por llegar...
Por Jorge González Román
Antes de la llegada de las Crisis en Tierras Infinitas, el Joker se ha convertido ya por derecho propio en el indiscutiblemente mejor villano del mundo del comic. Finger, Kane, Robinson, Sprang, O´Neil, Adams, Englehart, Rogers, Miller... son muchos los nombres ilustres que han contribuido a forjar una leyenda. Pero lo que probablemente ninguno de ellos llegara a intuir es que el mito es tan grande que su trabajo no representaba mucho más que el establecimiento de las bases de un concepto genial. Lo mejor aún estaba por llegar...
Por Jorge González Román
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