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3.3.09

MUÑECOS PARA LA ETERNIDAD: LOS JUGUETES DE BATMAN (1989) Y BATMAN RETURNS


Hace ya veinte años de la segunda ola de Batmanía. En 1989, Tim Burton nos ofrecía un Batman oscuro y tenebroso, como siempre debió ser, en abierto contraste con el Batman cómico y hortera protagonista de la primera Batmanía en 1966. Todos sabemos cómo aquella visionaria película de Burton se convertiría en una de las mejor vendidas de la historia del cine, con el mercado inundado de productos luciendo el signo del murciélago. Entre la marea de merchandising ocupan un puesto de honor los juguetes, que, por muy simples y rudimentarios que puedan ser, siempre despertarán gran interés entre los coleccionistas.


ToyBiz fue la primera compañía en poseer la licencia para producir juguetes basados en la película. Su línea de figuras articuladas es la más exigua de cuantas puedan verse, con sólo tres modelos distintos. Es muy curioso el caso de la figura de Batman, de la que, tratándose siempre del mismo modelo, llegan a producirse tres variantes que se diferencian únicamente en la forma de la barbilla; la cual puede ser redondeada, cuadrada o algo más realista y parecida a la del actor Michael Keaton.

La figura del Joker tiene una apariencia similar a la que el personaje luce en los comics, alto y delgado, no pareciéndose en nada al aspecto del actor Jack Nicholson en la película. El muñeco trae consigo un curioso mecanismo para lanzar agua a través de la flor de su solapa, en un original recurso que viene a paliar la auténtica zafiedad mostrada en la realización general de la figura.

El tercer modelo es el inesperado y delirante muñeco de Bob the Goon, uno de los secuaces del Joker en el film. En los extras del DVD de la película, el actor que lo representa, Tracey Walter, sonríe divertido ante la idea de verse inmortalizado en un muñeco que da patadas, con cuchillo incluido. Cabe recordar que todas estas figuras presentan un aspecto muy simplón y rudimentario, destacando la impresentable sonrisa boba del Joker.

El apartado de vehículos está algo más trabajado y contiene ejemplares muy divertidos, como la furgoneta del Joker, que lanza agua a través de un mascarón con la forma de su cara; y la moto-sidecar del Joker. La línea de juguetes de ToyBiz incluye también aparatosas imitaciones del Batmovil y el Batwing; y se complementa con un curioso playset de la Batcueva.


Ya en 1990, la compañía juguetera Kenner adquiere los derechos para producir figuras de la franquicia de Batman. Su primer lanzamiento será Batman: The Dark Knight Collection; línea basada, por supuesto, en la primera película. Esta colección de figuras compensa en cierto modo lo chapucero de la anterior línea de ToyBiz, con modelos más parecidos a los actores. Es notable el caso del Joker, del que por fin podemos disponer de un modelo con cierta similitud a Jack Nicholson, aunque tampoco esté demasiado logrado. Llegan a aparecer dos variantes: una con un equipo de “escape aéreo” y la otra con un instrumento en forma de guante de boxeo, inspirado en los artilugios cómicos que el Joker usa en el film.

En cuanto al caso de Batman, se inicia aquí la costumbre de producir ingentes cantidades de variantes con infinidad de uniformes diferentes para el personaje. La originalidad va a brillar por su ausencia, ya que todas las versiones se diseñan a partir de un mismo modelo pintado de formas distintas. La decepción es mayor al advertir que ni siquiera ese modelo supone una novedad, ya que se trata del mismo que se empleó para la colección Superpowers, basada en la vieja serie de animación que reunía a todos los héroes de DC. Por si esto fuera poco, el despropósito se completa con el hecho de que algunos de los accesorios que acompañan a las figuras son reutilizaciones de elementos ya vistos en líneas de juguetes totalmente ajenas, como Robocop o Silverhawks.


Entre la ingente cantidad de modelos, el más fiel al vestuario de la película es Crime Attack Batman, completamente negro y acompañado de unos sencillos artilugios. Shadow Wing Batman, con los brazos abiertos extendiendo la capa, pretende evocar esa clásica pose del Señor de la Noche, aunque con un resultado algo ridículo. El único elemento realmente innovador es el muñeco de Bruce Wayne transformable en Batman, precursor de un modelo que se convertirá en un clásico en todas las líneas de juguetes de Batman que fabrique Kenner a partir de ahora. Además, llegan a aparecer hasta veinte variantes más, ya demasiado infantilizadas y de escaso interés.

El apartado de vehículos mejora también con respecto a lo realizado por ToyBiz, con modelos algo más refinados y no tan rudimentarios. Podemos encontrar el clásico Batmóvil, con lanzador de misil; el Batwing, convertible en otros vehículos; y el Batcóptero, basado en el empleado anteriormente para Superpowers. Es de destacar la delirante moto chopper para el Joker, que podríamos calificar de concepto novedoso e interesante si no estuviera calcada de un elemento ya visto en la línea de juguetes de Robocop.


Tendrán que pasar dos años para que en 1992 la Batmanía se expanda con la aparición en los cines de la segunda parte de la saga: Batman Returns. Oscura y retorcida, elevado exponente del talento de Tim Burton, no llega a ser bien entendida por el gran público y su recaudación en taquilla es bastante menor que la de su predecesora. Sin embargo, las ventas de merchandising relacionado con Batman no decaen, y Kenner llega con una nueva hornada de figuras y vehículos para cubrir la demanda. El principal interés estriba ahora en descubrir cómo serán representados los dos villanos del film, El PingÜino y Catwoman. En el caso de Catwoman, nos encontramos con un modelo bastante fiel a lo visto en la película, con el memorable traje negro en retazos de Michelle Pfeiffer acompañado de un látigo y una especie de garra retráctil.


Sin embargo, lo esmerado e innovador de esta figura va a contrastar con el decepcionante caso de El Pingüino, que viene a ser ya de auténtico derribo. Nuevamente, Kenner vuelve a las andadas y emplea el modelo del personaje en la colección Superpowers, repintado para la ocasión con colores oscuros para adaptarse algo más a la visión de Burton. El resultado final es similar al de los comics, sin absolutamente nada que ver con el siniestro Hombre-Pájaro que Danny DeVito representa en la gran pantalla con el nombre de Pingüino. Para compensar este incomprensible alejamiento de lo visto en el film, sale a la venta el más delirante componente jamás visto en una línea de juguetes de Batman... ¡El Penguin Commandos! En efecto, se trata de dos pequeños pingüinos a los que podemos armar con sus cohetes, tal y como aparecen al final de la película. Podemos imaginar el estupor de los coleccionistas de la época, y también lo extraño que pudo resultar para los niños el poner a luchar a su figura de Batman contra sus pequeñitos pero no menos malvados enemigos.

Los elementos extraños de esta línea no terminan aquí, y es que durante la preproducción de la película corre el rumor de que Tim Burton podría plantearse usar a Robin en esta ocasión. Ni corta ni perezosa, Kenner se decide a producir una figura del personaje para la línea de Batman Returns. El resultado es bastante bueno, con un modelo basado en el por entonces nuevo diseño del uniforme en los comics, creado por Neal Adams para Tim Drake, el tercer Robin. Sin embargo, no deja de ser de lo más bizarro el hecho de imaginarse un Robin con un traje tan colorista en el tenebroso mundo de grises que Burton ha creado para este film.


En cuanto al caso de Batman, las cansinas costumbres de Kenner siguen presentes, usando de nuevo el mismo modelo de la línea de la película anterior, a su vez calcado del de Superpowers. Por si fuera poco, aparecen algunas variantes exactas a otras del film anterior, como las mencionadas Crime Attack Batman, Shadowblast Batman o la correspondiente figura de Bruce Wayne transformable. Existen aquí también gran cantidad diversidad de muñecos con trajes chillones, algunos intentando evocar algo de lo aparecido en la película. Por ejemplo, un irrisorio uniforme blanco que responde al nombre de Arctic Batman, en una vaga referencia al Mundo Ártico, el parque de atracciones en que se refugia el Pingüino.

En el apartado de vehículos, podemos encontrar de nuevo un aceptable Batmóvil, similar también al de la línea de la película anterior. En este caso, se ofrece una variante del vehículo llamada Camo Attack Batmobile, que resulta no ser más que el propio Batmóvil decorado con camuflaje militar, con una apariencia de lo más estúpida.

Más interesantes son el Batmissile y el Batskiboat, ambos basados en vehículos aparecidos en el film. El primero es el Batmóvil desprendido de sus partes laterales y convertido en una especie de cohete con ruedas, y el segundo el vehículo acuático-terrestre que usa Batman para desplazarse por las alcantarillas. Ambos se muestran bastante fieles a lo visto en la película, con un resultado muy logrado que los convierte en las estrellas de la línea.

Se crean también vehículos para otros personajes de los que existen figuras. Robin, aunque desubicado, no podía dejar de tener su propio vehículo, que será en esta ocasión una especie de sencilla moto de agua. Por último, el Umbrella Jet de El Pingüino es un bizarro avión que lanza paraguas, que lleva a pensar en por qué, en vez de esto, no aparece lo mostrado en el film. En este caso, el original vehículo en forma de pato que usa el personaje habría resultado mucho más curioso e interesante.



Para concluir, se ha de aclarar que hablamos de una época en que la excelencia y calidad de líneas de juguetes como la de Batman: The Animated Series aún no podía atisbarse en estas otras producciones, aunque no fueran tan distantes en el tiempo. Los diseños de los que hemos tratado son en su mayoría muy primitivos y rudimentarios, pero ello no es obstáculo para despertar el interés de los coleccionistas por los artículos de un tiempo en que el interés general por Batman era enorme, difícil de repetir. Además, es seguro que estos juguetes acompañaron los sueños de muchos pequeños fans que hoy, ya crecidos, pueden seguir disfrutando de grandes producciones cinematográficas sobre el personaje. Así es como percibimos lo atemporal y universal de la capacidad de fascinación que ejerce la leyenda de Batman. Y nos hace pensar que tal vez sea eterna.

Por Jorge González Román

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BATMAN 70 ANIVERSARIO PORTADAS

No olvides visitar:

-NOSTALGIA CULPABLE: Los juguetes de Batman Forever.
-NOSTALGIA DE PLÁSTICO: Las figuras de Batman: The Animated Series.
-BATMAN 1989 - FIGURA.
-LA MONEDA DE DOS CARAS.

28.1.09

LA PSICOLOGÍA EN LOS PERSONAJES DE BATMAN RETURNS


En la filmografía de Tim Burton, se hace notoria su predilección por los personajes marginados socialmente, los freaks apartados del resto del mundo. En esta ocasión, Burton aportará este enfoque a los tres protagonistas de su segunda película sobre Batman: El Pingüino, Catwoman y el propio Señor de la Noche. Aunque pueda parecer evidente que la historia pretende hablarnos de la lucha de un héroe contra los villanos, será muy difícil tarea la de establecer la línea que separa el bien del mal en la psicología y motivaciones de estos personajes. En la película, nos será imposible reconocer la presencia de un héroe en el sentido usual del término, y la consideración de ciertos personajes como villanos se diluirá al penetrar en las circunstancias que les rodean.




Los dos a priori villanos, Catwoman y El Pingüino, son al principio individuos rechazados por la sociedad por diferentes motivos, viviendo una existencia con la que se sienten insatisfechos, con la que no son capaces de encontrar su sitio. Pero, mientras que El Pingüino decide trazar un plan para integrarse en la sociedad y ascender a un nivel superior, a costa de lo que sea; Selina Kyle toma la opción de desgajarse del resto del mundo, de descender a lo más profundo de su ser para dar rienda suelta a sus más ocultos instintos.
El Pingüino encontrará apoyo en Max Shreck, el otro villano de la función con quien unirá fuerzas en su intención de ascender a lo más alto del escalafón del poder en la ciudad, empleando para ello cualquier medio a su disposición, sin detenerse ante nada. Shreck es el único personaje que puede ser considerado como un auténtico villano, por el hecho de provocar solamente aversión y rechazo en el espectador. Se trata de un hombre en la cima del poder que no duda en aprovecharse de todos para lograr sus objetivos, sufriendo al final el destino clásico del villano, víctima de sus propios abusos representados por la figura de Catwoman.

El Pingüino, a pesar de su hermandad con Shreck, es percibido de otra manera por el espectador, inspirando sentimientos de lástima hacia un grotesco individuo que ve impotente y furioso cómo sus objetivos se desmoronan por la acción de una sociedad cuyas normas creía poder conocer y manipular en función de sus deseos. Al final, todo se le escapa de las manos y decide furioso destruir aquello a lo que tanto ansiaba pertenecer y liderar. A pesar de lo diabólico de sus métodos, este proceso puede recordarnos a nosotros mismos y a lo que el ser humano puede ser capaz de hacer dominado por una ambición que acaba levándole a la perdición. La renuncia de El Pingüino a la condición humana que en principio tanto reclamaba supone la metáfora sobre quien se aventura decidido a cambiar algo que al final observa desilusionado cómo permanece inmutable por la acción de ciertas constantes universales no escritas.
El caso de Catwoman es bien diferente. Su frustración y angustia existencial por intentar llevar una vida digna que le es negada, le lleva a decidir su completa separación del resto del mundo. Todas las inhibiciones y limitaciones que en ella ha establecido la sociedad saltan por los aires para dar paso a un nuevo ser que no dudará en liberar sus más profundos instintos. Selina Kyle no era más que una prisión que escondía la explosión de libertad que supone Catwoman.



Así pues, Catwoman encontrará en Batman su alma gemela. Ambos personajes trascienden su condición humana para dar lugar a algo primario, instintivo, menos que humano; y a la vez poderoso, sobrecogedor, más que humano. Sus aspiraciones de pertenencia a la sociedad les han sido arrebatadas por las circunstancias que les han rodeado, propiciando la salida a la luz de nuevas personalidades que culminan sus esfuerzos por apartarse de un mundo que les resulta hostil. Sus identidades civiles son ya meros cascarones débiles y temerosos que albergan en su interior auténticas fuerzas de la naturaleza que representan un intento de trascender y superar las anteriores limitaciones.
Este Señor de la Noche actúa movido por la tragedia y la obsesión hacia el único destino que le es posible: cazar criminales como los que mataron a sus padres, en un vano intento por mitigar la culpabilidad que le corroe y le hace salir a las sombras cada noche en una extenuante lucha sin fin. En su primera aparición en la película, le vemos esperar meditabundo y torturado hasta que la señal del murciélago le ilumina y se alza resuelto y decidido hacia ella para retomar una vez más su misión, que vemos cómo constituye lo único que le hace sentir vivo. Su cruzada se configura como una necesidad vital, algo nacido de la anulación de todo el resto de su ser que le resulta doloroso e incómodo, algo muy alejado del habitual ideal heroico.
Al final de la historia , Batman intenta hacer comprender a su alma gemela que ambos son iguales, representan las mismas cosas, en ambos se esconden “dos caras, dos verdades”; son seres dolorosamente escindidos en dos mitades irreconciliables.
Pero un desenlace feliz era imposible en este circo de monstruos ambientado en una ciudad de pesadilla, y los dos se verán al final condenados a la oscura soledad en que sus traumas y conflictos internos les han sumido.

Por Jorge González Román

BATMAN 70 ANIVERSARIO PORTADAS

6.1.09

FALLECE PAT HINGLE - El Comisario Gordon en BATMAN


Nos llega la triste noticia del fallecimiento de Pat Hingle el 4 de enero a los 84 años en Carolina Beach (donde residió los últimos años).
Comisario Gordon en "Batman" (1989), "Batman Returns" (1992), "Batman Forever" (1995) y "Batman & Robin" (1997).

Nuestras condolencias por la pérdida
de este gran actor.

Como homenaje os ofrecemos el autógrafo que amablemente nos regaló hace año y medio.

La traducción es:

"A: Luis Leña Velasco
Director Club Batman
de James A. Gordon.
Más conocido como (A.K.A)
Pat Hingle"

C&TM DC COMICS
Todas las ilustraciones ofrecidas están sujetas a su copyright y han sido enviadas o cedidas al Club Batman para su difusión en estas páginas y en el fanzine "Bats".

No utilizar sin consulta.

5.11.08

EL PÁJARO QUE NO SABE VOLAR

“En el camino de Batman, el más temido luchador contra el crimen, se cruza la extraña y ridícula figura de El Pingüino, el hombre del paraguas. Su rostro jovial parece indicar buena voluntad, pero bajo la sonriente máscara hay una mente maligna”. Así introdujo Bob Kane al Pingüino en el número 58 de Detective Cómics, allá por el mes de diciembre de 1941. Y aunque entonces nadie lo suponía, es un villano que ha permanecido muy presente en los casi 70 años de vida de Batman. ¿Cuál es el motivo de esa longevidad? Que es diferente a los demás miembros de la inigualable galería de villanos de Batman. Es de los pocos que no está loco, que sabe perfectamente que está utilizando su inteligencia para fines criminales, que no tiene traumas infantiles o venganzas que perpetrar. El Pingüino es como es porque quiere y porque puede serlo.




Este hombre rechoncho con una peculiar forma de andar cogió su nombre del único pájaro que no sabe volar, pero la idea no le vino a Kane precisamente del mundo animal. “Creé uno de mis más famosos personajes, el Pingüino, tras ver un pequeño y simpático pingüino en un paquete de cigarrillos Kool. Los pingüinos siempre me han parecido pequeños hombres gordos en esmoquin. Así es cómo dibujé al Pingüino. Bill (Finger) inventó los trucos de El hombre de los mil paraguas. Sus andares de pato y su corta estatura hicieron de él un personaje más cómico que mis otros villanos, pero de todos modos era un asesino y un adversario formidable”, explica Kane en su auobiografía Batman y yo.

En su primera aventura, el Pingüino era un asesino a sangre fría que todavía no tramaba sus planes con una base ornitológica. Poco a poco, comenzó la evolución que garantizó su supervivencia a lo largo de tantas décadas. Lo que sí tuvo claro Kane desde el principio, es que debía ser un adversario temible para Batman a pesar de cómico aspecto físico. Caló muy pronto entre los fans y fue, junto al Joker, el villano más reconocido y recurrente de la primera década de vida de los mitos batmanianos. Pero con la llegada de los años 50, esa popularidad se esfumó. Los contenidos de ciencia ficción y fantasía más amable arrinconaron a la mayoría de los villanos clásicos. El Pingüino fue uno de ellos. En casi diez años, sólo se le vio tres veces en el cómic.



Pero con la llegada de Julius Schwartz, las cosas empezaron a cambiar. Poco a poco, le fue dando protagonismo a esos personajes clásicos. El Pingüino había vuelto. No con demasiada fuerzas, pero al asomar tímidamente la cabeza captó la atención de los productores de la serie de Batman de 1966. El Pingüino se convirtió en uno de los villanos principales de este show de estilo camp. Y eso hay que agradecérselo, sin duda, a la interpretación de Burguess Meredith, quien años más tarde recuperaría la popularidad con su papel en la saga de Rocky. Su divertida recreación del Pingüino convenció a todo el mundo, con su graznido característico y sus peculiares andares. Y añadió un elemento que no estaba hasta entonces en el personaje: su carácter mujeriego.
La batmanía que generó la serie no bastó para darle al Pingüino en el cómic el papel dominante que tuvo en la mitología de Batman en los años 40. Hubo que esperar hasta 1977, hasta que apareció la versión del mágico tándem formado por Steve Englehart y Marsahll Rogers, con las bases que ya había puesto tres años uno de los hombres que mejor ha comprendido a Batman en toda su historia, Denny O’Neil. El Pingüino seguía desplegando un arsenal de paraguas, mantenía todos sus rasgos físicos iniciales, pero poco a poco iba tornándose en un personaje más serio y profundo, en definitiva un villano más temible. Las convencionales apariciones en las poco afortunadas series de dibujos animados de aquellos años (incluso llegó a tener presencia en Scooby-Doo cuando Batman se colaba en ella) no mermaron estas historias serias en el cómic.




Aunque ya tenía más presencia, lo cierto es que nadie parecía tener claro qué hacer con el Pingüino, cómo adaptarle a los tiempos modernos. Y Tim Burton llegó al rescate. De cara a su segunda película sobre el héroe de Batman, Burton escogió como villanos a Catwoman y al Pingüino. Pero lamentaba la poca base psicológica que tenía el personaje. En realidad, decir poca era casi un eufemismo. Ningún guionista se había preocupado hasta entonces de ahondar en el origen de esta figura. Batman vuelve fue el primer intento serio de hacerlo. Y Danny de Vito, el actor bajo el impresionante maquillaje, contribuyó a esta visión. “Ha sabido crear a un personaje que no es humano ni animal, sino una terrorífica combinación de ambos”, dijo Burton de él.
A partir de aquí, DC Comics sí mostró interés en profundizar en el Pingüino antes de convertirse en el villano que los fans conocían desde hace cinco décadas. Oswald Chesterfield Cobblepot, que así se llama en realidad el personaje, tuvo una infancia compleja. Los demás niños se reían de él por su aspecto físico, y no pocos abusones se aprovecharon de él. Su madre le protegía en exceso, hasta el punto de obligarle a llevar siempre un paraguas que le evitara la muerte por neumonía que sufrió su padre. Su familia provenía de la alta sociedad, y por eso mantuvo siempre esas ropas distinguidas, el frac, el sombrero y el monóculo. Su inicio en el mundo del crimen fue precisamente para mantener el alto nivel económico de la familia.


Si la psicología del personaje en Batman vuelve había calado en el cómic (aunque el origen no era el mismo), el aspecto físico de Danny De Vito, parcialmente basado en el blanco y negro de ‘El gabinete del Doctor Caligari’, condicionó la apariencia del Pingüino en la serie de animación de 1992 (por presiones de Warner Bros.). Ese Pingüino, con la voz de Paul Williams no fue uno de los mejores personajes de la serie, pero funcionó bastante bien en algunos capítulos, al contrario de lo que sucedió en la más reciente interpretación animada, la de The Batman (con voz de Tom Kenny), que entre sus virtudes cuenta un exquisito manejo de las artes marciales que se antoja bastante improbable en el personaje que conocemos desde hace casi siete décadas.

En esa década de los 90 cuando el Pingüino cobra su forma definitiva. Abandona el frac, el sombrero y el paraguas que le dio la fama y adquiere un elegante esmoquin italiano. Ya no es un ladrón que da sus propios golpes, sino el cerebro detrás de las operaciones. Ya no se deja detener por Batman en el intento de perpetrar el atraco perfecto, sino que su fachada de empresario respetable, dueño de una sala de fiestas frecuentada por los bajos fondos de la ciudad, le da un cierto status social. Batman le tolera como fuente de información. En la saga Tierra de nadie se convierte en el rey de ese mundo sin necesidad de mancharse las manos. Él tiene lo que otros quieren y puede conseguir lo que otros necesitan. Todo por un módico precio, claro. Es el hombre fuerte del crimen en Gotham... pero nadie puede encarcelarle por ello.
Tras el éxito de El Caballero Oscuro, la segunda película sobre Batman de Christopher Nolan, el Pingüino ha sido uno de los nombres que han sonado para la futura tercera entrega de esta nueva saga cinematográfica, y el nombre con el que se ha relacionado el papel es el de Philip Seymour Hoffman. Sin embargo, son sólo rumores que Nolan ya ha negado. “Preferiría tener a Philip Seymour Hoffman antes que al Pingüino. Hay personajes más fáciles de tratar en la aproximación realista al universo de Batman que estamos haciendo. El Pingüino sería algo complejo”, declaró Nolan, quien, dicen, es más partidario de utilizar villanos que no se hayan visto en las anteriores películas de Batman.

¿Qué le deparará el futuro al Pingüino? ¿Cuál será el siguiente paso en su evolución? Es difícil de decir, pero lo que es seguro es que, más pronto o más tarde, volveremos a saber del Pingüino, el único pájaro que no sabe volar.


Por Juan Rodríguez Millán
Para la sección de la web Arkham

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Enigma
Bane
Killer Croc
Pingüino
Dos Caras
Mr. Freeze
El Espantapájaros
Hugo Strange
Man Bat

20.10.08

PAT HINGLE con el Club Batman


Pat Hingle interpretó al Comisario Gordon en: "Batman"(1989), "Batman Returns"(1992), "Batman Forever"(1995) y "Batman y Robin"(1997).
Nuestra gratitud a este actor por la gentil aportación al club con este fabuloso autógrafo.

Autógrafo propiedad del Club Batman, no publicar sin consulta previa.